Corea del Sur y Perú lanzan un proyecto conjunto para desarrollar submarinos avanzados
Corea del Sur y Perú han iniciado una nueva etapa de cooperación en materia de defensa con la firma de un Memorando de Entendimiento destinado al desarrollo conjunto de submarinos avanzados, una iniciativa que busca modernizar la flota naval peruana y reemplazar sus antiguos submarinos Type-209, reduciendo así la hegemonía europea en este sector y fortaleciendo las capacidades marítimas futuras de América Latina.
El acuerdo fue anunciado a principios de noviembre de 2025 en la ciudad surcoreana de Ulsan, donde la empresa HD Hyundai Heavy Industries suscribió el memorando con el astillero estatal peruano SIMA. Se prevé alcanzar un acuerdo definitivo antes de finalizar el año, lo que convertirá este proyecto en la primera colaboración de su tipo para el diseño y construcción de submarinos destinados a una marina latinoamericana.
El programa se centra en el desarrollo de un submarino de tamaño medio con un desplazamiento aproximado de 1.500 toneladas, equipado con un sistema de propulsión independiente del aire (AIP) y baterías de litio-ion opcionales, lo que permitirá una mayor autonomía bajo el agua y reducirá la necesidad de emerger a la superficie. El proyecto también contempla un diseño que equilibre maniobrabilidad y sigilo durante las misiones de patrullaje, así como el desarrollo de sistemas de combate integrados y la transferencia progresiva de conocimientos y experiencia técnica hacia el lado peruano, con el objetivo de transformar las capacidades de mantenimiento actuales en una industria naval local sostenible.
Diversos analistas consideran que esta asociación representa un salto cualitativo para la industria militar peruana, al dotarla de capacidad avanzada para enfrentar desafíos en aguas costeras y de gran profundidad, con la posibilidad de equipar los submarinos con torpedos pesados, misiles antibuque o sistemas de apoyo a operaciones de fuerzas especiales.
Desde una perspectiva estratégica, el proyecto fortalece los lazos de defensa entre Asia y América Latina y crea un nuevo competidor frente a los fabricantes europeos tradicionales en el mercado de submarinos, además de establecer un modelo de cooperación que podría replicarse en la región en el futuro. Según estimaciones preliminares, la construcción del primer submarino podría comenzar dentro de cuatro años, con la entrega de las primeras unidades a inicios de la década de 2030, reflejando un compromiso a largo plazo orientado a convertir la experiencia tecnológica en una capacidad productiva nacional autosuficiente.